viernes, 17 de octubre de 2014
lunes, 6 de octubre de 2014
CUENTOS ENTRE PALMERAS de Maribel Romero y CUENTA DE LARGO de Pedro Pablo de Andrés
Esta es una entrada muy especial por lo que supone de aunar
dos libros y a sus autores, dos personas
importantes para nosotros por caminar a nuestro lado por este territorio
nevado.
Me refiero a Maribel Romero y a Pedro Pablo de Andrés.
Y os preguntareis ¿Qué tienen en común esos libros a los que me refiero? Pues que ambos son el resultado final de dos
talleres literarios. ¿Qué tienen de
diferencia sustancial? Pues que Maribel Romero fue coordinadora de su taller en
Elche y Pedro Pablo fue alumno en el suyo de Bilbao. Dos experiencias vividas desde
diferentes perspectivas a ochocientos kilómetros de distancia y unidas por la emoción de ambos por haber conseguido dar un nuevo paso en sus respectivas
carreras literarias.
Comenzando cronológicamente, el pasado julio se presentaba el libro Cuentos entre palmeras coordinado por nuestra compañera Maribel.
El tiempo invertido, el empeño de mejorar en su modo creativo, la ilusión depositada en el proyecto y una impecable tarea de coordinación del mismo, dieron lugar a un libro que se comenzó a gestar en octubre de 2013. Los autores José Antonio Espinosa Bernal,
Ana López Contreras, Orfeo, Pepelobo, Alicia Peral Fernández, Ascensión Sánchez
Torres, Tes Teresa Sepulcre y Mariam Vicente me sorprendieron y deleitaron con sus diversos textos ya que fue uno de los libros que viajó conmigo en el periodo estival consiguiendo aproximarme a Elche de forma mágica.
La presentación se llevó a cabo en la Llibreria Ali i Truc de Elche, lugar en el que se celebraron los talleres y que, además, canalizó la edición del el libro.
En dicho libro "dieciséis cuentos
ambientados en Elche, la ciudad de las palmeras, y con ellos, sus autores nos
demuestran que no solo se puede jugar con las palabras, sino también con los
lugares y las gentes. Los talleres les dieron la oportunidad de iniciarse o
mejorar, según los casos, en la creación literaria, y este libro la de dar a
conocer a los lectores su calidad y sus diferentes estilos narrativos. Desde
Arenales del Sol hasta el barrio de Los Palmerales, pasando por el Cementerio
Viejo o el puente de Altamira, la ciudad esconde secretos. Es momento de descubrirlos".
La presentación del libro Cuenta de largo se llevó a cabo el pasado setiembre.
En el mismo, nuestro compañero Pedro Pablo nos hace disfrutar de un maravilloso relato que lleva por título Verdad o consecuencia y que forma parte de la antología de textos de 26 alumnos del Taller de Escritura Creativa Alfa coordinado por Ana Belén Alonso.
La presentación se llevó a cabo en La Casa del Libro de Bilbao. Junto a la coordinadora del proyecto, Juanma Jubera de Radio Popular y Joaquín Ponte del Grupo Alabazán. Espectantes por vivir la puesta de largo de su Cuenta de largo, Pedro Pablo y algunos otros autores.
Como a esta presentación sí que pude acudir, tengo que comentar que fue un acto muy entrañable. Las palabras de Ana Belén se podían haber recogido para diseñar un manual de cómo ser feliz aprendiendo a escribir. Disfrutamos de la lectura de alguno de los autores y, cómo no, uno de los textos elegidos fue el de nuestro compañero Pedro. En estos momentos estoy en la tarea de leer relatos del libro que nadie diría de ellos que son de autores debutantes.
Compañeros, muchas gracias por demostrarnos que no hay montaña tan alta, ni valle tan bajo, ni río tan grande.
miércoles, 1 de octubre de 2014
domingo, 14 de septiembre de 2014
LOS NIÑOS QUE YA NO SONRÍEN de Fran Santana
Hoy quiero comenzar a descubriros a una persona para, a
continuación, pasar a hablar de su trabajo como escritor y de su primera obra.
Este es el orden elegido porque es el mismo en el que llegaron a mi vida cuando
lo que acostumbramos, en la mayoría de los casos, es justo al proceso
contrario, leer un libro, ampliar el
conocimiento sobre su autor para, si hay suerte y nos gusta, tener la fortuna
de llegar a conocerle algún día. Así que voy al principio. A la persona, a Fran Santana.
Mari Carmen Azkona me venía diciendo que
había un escritor novel cuya historia me iba a parecer apasionante. Conocí
personalmente a Fran Santana-Paco-en una fresca tarde de café del pasado mes de marzo. Dicha oportunidad fue propiciada por nuestro compañero Pedro Pablo de Andrés.
Sabéis que me pierde la palabra y que la capacidad de
síntesis no es algo de lo que yo haga gala. Pero es que además, en el caso de
Fran, todo lo que rodeó sus principios como escritor fue tan fundamental para
llegar a entender su momento actual que hacer recortes se me hace aún más difícil.
Fran, baracaldés de 43 años y albañil de profesión, tras
años de trabajo en la construcción propiciado por el gran “boom” inmobiliario
se vio, como muchos otros, abocado al paro debido al periodo de crisis en su
sector por el fin de la burbuja inmobiliaria. No conformándose con ser un
parado más, sus intentos de encontrar trabajo por el entorno, e incluso dando
el salto a provincias limítrofes, fue en vano. A veces nos solemos quejar de
vivir deprisa,en un tiempo sin tiempo, sin embargo lo que a Fran se le vino encima fue
aún peor, tener un tiempo con mucho tiempo. Ante esa situación, y con la intención de mantener el equilibrio familiar-es padre de dos hijos en edad escolar-
y personal, decidió llenar ese tiempo con
algo que además de impedirle sumirse en la desesperación le ayudara no solo a
flotar sino que, acaso, a llegar a volar. Es por lo que, muy aficionado desde siempre a
la lectura, comenzó a escribir una novela. Su tesón, su buen hacer y que, acaso, la suerte
le pilló escribiendo, hicieron que los que regentan el Bar Arkupe de Etxebarri,
localidad en la que vive, decidiesen hacer de mecenas ayudándole a auto publicar esa novela
manuscrita.
Esa primera edición fue de mil ejemplares. Nuestro compañero, sin
amilanarse, se encargó personalmente de ir vendiéndola a amigos, vecinos,… El
mes que hacía una buena venta, andaba mejor la economía de su hogar. El boca a
boca hizo que, cuando ya había vendido más de ochocientos ejemplares-habéis leído bien la cantidad-la noticia llegase a oídos de una periodista del diario vasco
DEIA. La misma, le hizo una entrevista para el periódico y este fue el siguiente
aldabonazo para que el nombre de Fran Santana, el título de su libro, “Los
niños que ya no sonríen”, y su historia, del andamio a querer ser escritor,
llegasen a Ediciones B. Estos se interesaron por él y tras leer su novela le buscaron y le ofrecieron el lanzamiento de la misma en su versión completa-por cuestión económica inicialmente no pudo publicar todo lo
escrito-. Eso sí, se vio obligado a escribir otro final abierto que daría paso
a lo que pueda llegar a ser una trilogía. Antes de hablar de su libro, quisiera perfilar algo más a Fran. Os diré que es grande tanto por fuera-es un gran chicarrón
del norte-como por dentro. Es muy
buena gente, de hablar afable y conversación próxima e interesante. Es solidario, sin él casi echar a andar, ya estaba dando la mano y animando a otros escritores
así como participando en proyectos solidarios como la publicación con fines
benéficos del cuento “El monstruo Tragaluz”. La siguiente imagen nos muestra a Fran con sus mecenas del Bar Arkupe, todos artífices de este último proyecto con el que se ayudó económicamente a 75 familias de Etxebarri.
Todo lo anterior, unido a su gran talento literario, ha llevado a que Fran se haya hecho un hueco entre los escritores vascos de gran recorrido como Toti Martínez de Lezea, Jon Arretxe o José Javier Abasolo. Junto a estos dos últimos tuvimos la ocasión de escucharle y disfrutar de sus experiencias tanto en la Feria del Libro de Santurtzi como en las de Barakaldo y Bilbao presentando su libro y en sendos coloquios sobre el género negro.
Todo lo anterior, unido a su gran talento literario, ha llevado a que Fran se haya hecho un hueco entre los escritores vascos de gran recorrido como Toti Martínez de Lezea, Jon Arretxe o José Javier Abasolo. Junto a estos dos últimos tuvimos la ocasión de escucharle y disfrutar de sus experiencias tanto en la Feria del Libro de Santurtzi como en las de Barakaldo y Bilbao presentando su libro y en sendos coloquios sobre el género negro.
Fran se prodiga también en los actos culturales bilbaínos,
prueba de ello fue su presencia en el Basque FEST y en el Club de Lectura del Colegio de Abogados de Bilbao en el que se hizo una representación teatralizada de su novela. Asimismo ha participado con un relato sobre Marijaia en la Aste Nagusia 2014 en el diario Deia.
Deciros que ya va rompiendo fronteras de forma que llegó también a la Feria del Libro de Madrid de la mano del inspector Yago Mellado, personaje de su novela.
A ahora voy al libro.
La obra, Los niños que ya no sonríen,
es una de las lecturas que me ha acompañado este verano. Volvió conmigo a las tierras catalanas, aquellas en las que El Día del Libro cayó el mismo en mis manos.
La trama se desenvuelve en escenarios
de Bilbao y localidades próximas. Es una novela muy cinematográfica en la
que, tras un asesinato, llegamos a ver cómo se esconden las vidas de unos pequeños
que han tenido un devenir más que tétrico.
Bilbao se manifiesta como el reflejo de una sociedad corrupta, en la que se puede
llegar a esconder la quintaesencia del mal. El enigma de esos niños que ya no
sonríen, es un thiller muy duro, lo cual se percibe a lo largo de la trepidante
lectura que obliga a veces a retomar el aliento para poder continuar leyendo.
viernes, 5 de septiembre de 2014
FINALISTA en el II Concurso Nacional de Relatos Cortos TONO ESCOBEDO
Pasado el tiempo vacacional con la mente bien
abierta para hacer valer la máxima del colega Albert Einstein-la misma dice que
la mente es como el paracaídas, solo funciona si está abierta-y luciendo
un ligero bronceado conseguido gracias a no sufrir tanofobia y sin llegar a
caer en la tanorexia, llegaba el
momento de retomar el camino níveo que abandoné hacia finales de julio desde
una zona wifi catalana. Estaba dando vueltas a cómo hacerlo. Acaso comentando
alguno de los libros leídos, tal vez abriendo el debate sobre el uso de esa
nueva palabra que yo también he integrado este verano en mi vocabulario, selfie,
y el porqué de no utilizar el término autofoto, que define perfectamente lo que
nos hemos enviado en múltiples ocasiones con nuestros hijos mientras disfrutábamos
del estío en distintos lugares.
Como al empezar a andar es cuando
se vislumbra el camino, en el mismo he encontrado una noticia que me
complace compartir con vosotros como fin de mi balance anual estival altamente
positivo y como inicio de este nuevo periodo a través de nuestra pista nevada.
El pasado diciembre fue convocado el II Concurso Nacional de Relatos Cortos TONO ESCOBEDO por
la editorial Defoto. El tema del concurso era Las Siete Artes Universales. El
tener escrito un micro que tenía relación con el cine así como que los
beneficios del libro que se publicaría, con el relato ganador y los finalistas,
sería destinado al fomento de escritores noveles me animó a tomar parte en
dicho concurso. Como os decía, la noticia es que ya se ha hecho público el dictamen
siendo dicho relato, titulado Terror apocalíptico, finalista. Os
lo dejo, así como una de las bandas sonoras que imprimen ese punto de esperanza cómplice para poder seguir caminando.
La joven,
con la cara totalmente desencajada por el terror, cerró un instante los ojos y
se encogió en un inútil intento de desaparecer del oscuro lugar de la
pesadilla. La angustia fue invadiendo todo su cuerpo. Ante el tenebroso y
agónico espectáculo que captaban sus retinas, exhaló un quejido por una boca
reseca. Mientras, el latido de su corazón se iba asemejando a un campanario a
las doce del mediodía. Jamás hubiese imaginado vivir con tanta intensidad y
pavor la catástrofe apocalíptica. La historia parecía llegar a su fin con un
estruendoso cataclismo seguido de una llamarada. Totalmente embargada por el
pánico dio un salto. Con una mano se agarró con fuerza al brazo de su novio,
liberando de un golpe seco el peso que sentía en la otra para así abrazarse
totalmente a él. Unas voces próximas le hicieron retornar a la realidad. Las de
los espectadores de los asientos contiguos de aquel cine al verse salpicados
por una lluvia de palomitas.
lunes, 1 de septiembre de 2014
Septiembre
Con su propia edad, sin cambiar de tamaño, septiembre viene con el sostenido bemol de su embeleco. Su estambre se enreda en el iliaco y nos deja saciados y con el sabor festivo.
Nuestra tarea será, no se admiten las protestas, amamantar nuestra inocencia con un manojo de perejil o de albahaca.
Saludos de extenso aliento.
Sergio Astorga
viernes, 1 de agosto de 2014
Agosto
El arenal castaño y un poco de verdor al lomo de los días rompe el tedio que todos llevamos tatuado debajo de la lengua.
Lo que ofusca y lo que asombra es minúsculo como el universo de las cosas.
La agonía mundial nos descubre la frente y nos revienta el pecho en mil pedazos.
Olvidemos la soga por un momento y quedémonos en blanco para descansar en la cama de doble filo.
Entendámonos, tenemos un agosto que gastar, dejemos la eternidad a los grilletes.
Sergio Astorga
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