Como os informé en la anterior entrada mía, el miércoles 28 de setiembre se inauguraba el certamen LA RISA DE BILBAO, SEGUNDA SEMANA INTERNACIONAL DE LITERATURA Y ARTE CON HUMOR. Además de cambiarle el título-porque al final de la primera edición se consideró que no hay literatura de humor como género, sino libros de cualquier género que contienen humor-, este año el programa ha sido más ambicioso y extenso. Con lo de ARTE CON HUMOR se ampliaba el panorama dando cabida en el festival a toda expresión artística de calidad y con contenido humorístico. Capitaneado por el escritor bilbaíno Juan Bas, muchos meses de trabajo. El lema a seguir “porque hacer un festival de humor es una cosa muy seria”.
La complejidad del devenir diario, con sus correspondientes facetas familiares, laborales…, derivó a que Mari Carmen, Toñi y yo no nos incorporásemos hasta el viernes a una villa que irradiaba ganas de pasarlo bien por todas las esquinas.

Nuestra primera actividad fue la de acudir a la sala de exposiciones del rehabilitado edificio de La Alhóndiga. La misma acogía la exposición “OBJETOS IMPOSIBLES” de Jacques Carelman”. En la misma pudimos disfrutar de unos cuatrocientos diseños que representan utensilios de la vida rediseñados hasta el límite del absurdo en cuanto a su función original.
Según el autor "Se trata de de una crítica sobre la sociedad de consumo, de ridiculizar esa necesidad de los países ricos por comprar algo para desecharlo rápidamente para volver a consumir”. La verdad es que, casi sin darnos cuenta, pasamos dos horas en el recinto de la exposición. Como fin, vimos un montaje de video en el que el autor, en el papel de protagonista principal y como secundarios sus objetos, nos deleitaba con una serie parodias humorísticas. No se podía hacer fotos pero os diré que fuimos un poco malas. El fin justificaba los medios. Sino cómo , llamándose este foro La nieve, no nos íbamos a fotografiar con la bicicleta diseñada para andar por dicho elemento.
Nuestro siguiente objetivo era visitar las carpas modulares que estaban situadas en El Arenal. En las mismas, una gran librería general y otra especializada en literatura infantil, y un escenario en el que cada día se han hecho presentaciones y firmas de libros de todos los autores invitados. Talleres de animación infantil a la lectura. La exposición de obras de Francisco Ibáñez…y en alguna de las ocasiones con acompañamiento de música de jazz.
Allí me hice con el segundo volumen de relatos de la colección La risa de Bilbao, "El hombre del cartapacio".

En este segundo libro de la serie se presentan los relatos de diez escritores que habitualmente no practican la literatura humorística pero que han asumido el reto de crear un texto para la ocasión. Nuria Barrios, autora de uno de los relatos, procedía a la firma de una manera informal. Ambas, sentadas en una de las escaleras y fuera de todo tipo de formalismo, hablamos sobre el festival literario y la ilusión de todos en que se arraigue cada vez más entre los bilbaínos y los que no lo son y tienen la posibilidad de acercarse al mismo.
Tras comprobar una vez más lo próximo y cordial que siempre se presenta Fernando Marías-el año pasado también nos regaló su conversación y este año le encontré en la Semana Negra de Gijón-Mari Carmen y Toñi se hicieron con dos de sus libros.
Fernando Marías, buen compañero de compañeros donde los haya, se prodigó en ensalzarnos el trabajo del donostiarra Fernando Aramburu. Me lo apunté para tenerlo en cuenta para próximas ocasiones.
Tras tomar algo en la zona de Diputación, en sesión de noche acudía, en compañía de mi marido, a la actuación de Pedro Reyes con el espectáculo “El cielo es infinito pero un poco extrecho”. Mientras esperábamos que abrieran el salón de la sala BBK pudimos disfrutar de la exposición de dibujos del recientemente fallecido en Madrid Juan Carlos Eguileor. Autor polífacético, trabajó con gran acierto la ilustración infantil y juvenil.
Ante todo, fue un experimentador e investigador de la imagen.
En mi empeño de robar momentos especiales a la vida, el sábado me esperaba uno no al alcancede cualquiera. Se trataba de conocer por boca de la tripulación de la nave Pakea Bizkaia y de su capitan, Unai Basurko, sus últimas aventuras por Terranova. Recien llegados de esas latitudes-8 de setiembre- os diré que nos regalaron todo lujo de detalles sobre la convivencia de los ocho de la tripulación y así como anécdotas impagables. Todo un lujo.
La verdad es que no contaba con acudir de nuevo a La risa de Bilbao. Sin embargo se me había quedado clavada una espinita. Era la de saludar a Montero González, escritor que con su concurso Cuenta 140 en la web del cultural.es me había dado la oportunidad de ponerme e prueba en la redacción de relatos hiperbreves. Además, como ya conté en este foro en su momento, en dos ocasiones quedé finalista. Maribel y Jose Antonio también se enfrentaron en su día a los veredictos de Montero, siendo también finalistas y, en algún caso, ganadores del preciado premio semanal, un libro. Para mi, independientemente del concurso, fue una gran experiencia.
Mientras Montero participaba en el certamen La Risa de Bilbao, yo andaba en otras aventuras así que solo había una manera de encontrarme con él, a la salida de una mesa redonda. Con la ayuda de mi marido que me dejó en medio de Bilbao, cerca de las ocho de la tarde mientras, él aparcaba el coche pude conseguir mi objetivo. Un minuto más tarde y no le hubiese pillado. Ni os cuento, porque encima tuve que andar preguntando quien era. No fui capaz de identificarle con la foto del Cuenta 140. Salía pitando del salón de actos de la BBK a otra actividad. Cuando uno, al que previamente había preguntado, me dijo, "ese es Montero", me puse delante de él. Sé que a veces no les gusta que les molesten fuera de los actos convocados para firmas. En mi caso era ahí o, acaso, nunca. Mi presentación fue "He sido dos veces finalista en Cuenta 140". Bueno, dejo en el suelo la maleta que llevaba y me dijo "Vamos, dame un beso". Lo siguiente fue, "¿Quien eras?". ALUR. ¡ALUR! Me dijo que le recordase los micros míos seleccionados. Se los recordé y añadió "¡Qué bueno el de las gafas!". Entonces cogió el libro que tenía en las manos-me compré su opera prima, Sed de champán- y escribió la deseada dedicatoria. Mi marido había ido a aparcar el coche-solemos ir en metro, pero esta vez no hubiésemos llegado-así que le pedí a una de las azafatas, que alucinando nos escuchaba, si nos podía sacar unas fotos. En eso un chico me coge la máquina de la mano y me dice "Ya os las saco yo". Era Héctor, un alumno de hace seis años que había hecho ciclo formativo de Imagen y Sonido y estaba de técnico de sonido para los eventos del salón BBK. Procedía despedirse pues le estaban esperando.
Aprovechamos esta segunda visita a Bilbao para ser testigos de entrega al gran dibujante Francisco Ibáñez-y artífice de buenos ratos de mi niñez y juventud con sus personajes, Mortadelo y Filemón, Pepe Gotera y Otilio, Rompetechos...-el premio BBK de este año. A destacar la entrevista previa que le hizo Julio Rey, del duo de humoristas gráficos Gallego&Rey.
También mi agradecimiento a Itziar Villamandos, jefa de prensa del certamen, por habernos tenido diariamente informados via email de todas las actividades. Asimismo mis felicitaciones por lo que yo considero un trabajo muy bien hecho.
Los buenos momentos vividos y unos cuantos folletos son el recuerdo de un certamen que a mi parecer, y por la valoración hecha por el gabinete de prensa del certamen, se va arraigando profundamente en la capital bilbaína.












