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martes, 5 de julio de 2011

"MIRA LO QUE ESCRIBO": CRÓNICA PERSONAL

Fue hacia principios del mes de mayo cuando mi hijo Javier, revisando el ejemplar del Programa de Actividades Municipales para el trimestre pre vacacional, me comentó que en la página número 9 aparecía un evento que le llamó poderosamente la atención.



EXPOSICIÓN DE ASTER NAVAS Y AMAIA ALONSO: “MIRA LO QUE ESCRIBO”
Desde el 21 hasta el 29 de junio
Centro Cultural Santa Clara




Por fin había fecha para un proyecto en el que nuestro compañero Aster iba a dar un nuevo giro de tuerca con objeto de poder acercar al público en general parte de esos micros que nosotros, los compañeros de La nieve, tuvimos la fortuna de conocer y comentar previamente a lo largo de los últimos meses en este foro literario. Contenidos en el libro virtual CUENTOS PARA LEER EN EL ASCENSOR, Aster ya nos había hecho saber que algunos, en formato pdf, estaban disponibles en la página web del Ayuntamiento de Portugalete como un gesto de colaboración en la celebración del último Día Internacional del Libro. Tocaba apuntar la fecha y comenzar a pensar de qué se trataba este nuevo proyecto.
Posteriormente Aster, en este foro, nos daría una información real y posteriormente una visita virtual. Nos tocaba encajar en nuestra agenda la visita personal.



El Centro Cultural Santa Clara, para mí tiene una connotación sentimental debida los recuerdos de niñez. Por otro lado también por los buenos momentos pasados en dicho lugar, presentación de “Cuentos para leer en los semáforos”, Toti Martínez de Lezea, Maruja Torres…, audiciones musicales y poéticas, obras de teatro... Está situado en un antiguo convento fundado en 1914 y sería el lugar de ubicación de la exposición. Adquirido por el Ayuntamiento en 1987, el edificio fue rehabilitado y adaptado para uso como Centro Cultural de la Villa. La exposición sería en la antigua iglesia, hoy con posibilidad de ser utilizada par a cualquier tipo de evento cultural.



Yo de pequeña acompañaba a mi madre a comprar grandes obleas para usarlas a la hora de hacer los postres navideños caseros. Las monjas de clausura nos las dispensaban por el torno giratorio. Hoy en día, las monjas clarisas que quedan, viven instaladas en un cercano rascacielos de nueve pisos. En la mudanza se llevaron sus rezos, sus hábitos y su huerto. Habéis leído bien, también la tierra de su huerto. Patatas, cebollas, vainas, tomates, pimientos, puerros... Tan variada producción, hacen que nunca falten víveres en la alacena de las monjas.



Allí, aún hoy en día, disfruta del plácido invierno de su vida la prima lejana Esther. Como “sor” tiene otro nombre que tengo olvidado. A ella también le empiezan a fallar los recuerdos. La última vez que la vi, en su último ingreso hospitalario, tras varias explicaciones se acordó al menos de quién eran mis abuelas. Para recordar sus tiempos de convento le vale con asomarse el ático al atardecer y buscar la espadaña intacta de su antiguo hogar.



Por fin, el último día de la exposición, conseguíamos poner el broche de oro a la misma disfrutando de la presencia de Aster. Nos iría descubriendo matices y secretos bien guardados sobre la misma. Pocos tienen la fortuna de sondear y percibir los sentimientos de un artista ante su obra, su ilusión sobre un proyecto y la evaluación final con objeto de seguir mejorando. La espera seguro que había merecido la pena. Sin duda ver reunidos de nuevo a Aster y Amaia iba a ser un lujo al alcance de nuestra mirada. Ya tuvimos la ocasión de disfrutar de ellos con la presentación del primer libro de Aster.



Llegamos a Santa Clara con media hora de antelación sobre la hora en la que habíamos quedado con nuestro compañero. Era necesario. Lo mismo que un autor necesita sumergirse en su obra final en soledad, queríamos percibir lo que pretendía decirnos sin su presencia. Ya se lo contaríamos posteriormente. Marcos y paneles blancos daban abrigo a la secuencia de micros. En algunos, debido a la belleza y los destellos de color de los dibujos de Amaia Alonso, era obligado un doble proceso imaginativo. Desde lo alto del antiguo coro de la iglesia, se manifestaba de forma muy latente que el recogimiento y silencio de las monjas en aquellos tiempos pasados eran hoy también para nosotros uno de los ingredientes necesarios para de nuevo esbozar una ligera sonrisa cómplice al volver a leer los micros.



Pude comprobar que, pasado el tiempo, en algunos era capaz de recordar casi literalmente el comentario que me había sugerido. En otros, sin embargo, creo que de haber tenido papel y lápiz habría cambiado la percepción inicial. Para mí ahí radica la riqueza y belleza de una obra artística, que es una fuente inagotable de matices dependiendo del momento o disposición que uno tenga.



A la hora prevista se incorporaba Aster para enriquecer la visita con su presencia y sus comentarios. Creo que es la primera vez que dudé a quién elegir. Aster, sé que me has disculpado por no abandonar inmediatamente la labor de retener en la memoria y en la máquina de fotos retazos de vuestra obra.



A partir de este momento, en la mejor compañía que podíamos tener para la ocasión, la de Aster, recorrimos la sala que, sin sus habituales sillas tapizadas en rojo, nunca antes me había parecido tan grandiosa.



Entre SILOGISMOS, PARALELISMOS Y COMPLEMENTARIOS nos fuimos sumergiendo en la CRÓNICA DE AGUA. Vimos como se hacen EJERCICIOS DE HETEROGRAFÍA. Subimos al ascensor. Paramos para observar atentamente la pintura preferida de Amaia.



Leyendo NÚMEROS, LOS NOMBRES y sin escurrir el BULTO se fue pasando el tiempo. Procedía buscar con LOS OJOS la FRASE PERDIDA. Entre un largo ETC de más micros, sentimos el corazón a ritmo de SÍSTOLE Y DIÁSTOLE de dos artistas que habían puesto mucha ilusión en un proyecto. Nos dimos cuenta que Aster es UN CHICO PROMETEDOR. Su trato fue PURA CORTESÍA. Que fue una pena que a AMAIA no le pudiésemos dar un beso, que no VESO. Y así, el TIC-TAC del reloj, sin MISERICORDIA, marcó el fin de la visita.



Tocaba apagar las luces de la sala aunque casi A CIEGAS hubiésemos dado otra vuelta. POR FIN nuestro último micro fue TARDE DE TERRAZA. En la terraza próxima a la ría del Bar el Siglo daríamos por finalizado uno más de los emotivos momentos que Aster nos ha regalado a lo largo de nuestra colaboración en el foro La nieve.





Personalmente la idea de esta exposición, combinación de texto e imágenes, me parece muy interesante y acertada. De los textos de Aster, creo que lo dije casi todo en su momento. De las imágenes de Amaia, pienso que se ha crecido con respecto a los trabajos anteriores al utilizar colores más intensos y pasionales. Yo exportaría la exposición a espacios de paso de los institutos para aproximar el proyecto a los más jóvenes. Sin dudarlo creo que habría que moverse para que luzca, con todos los honores, en el hall de la Casa de Cultura Clara Campoamor de Barakaldo a lo largo de las Jornadas Literarias del próximo año.


Aster, solo me queda felicitarte de nuevo y que hagas extensiva la felicitación a Amaia así como agradecerte el regalo de tu presencia. Ajustar la agenda fue complicado para nosotros en estos días de evaluaciones finales en la ESO


Esta vez es nuestra compañera Maribel la que ha elegido la música. Es su colaboración en la distancia a esta crónica. La razón es muy sencilla. Porque le gusta. Y a ti Aster, seguro que también.




viernes, 1 de julio de 2011

Un poquito de Sur

Que conste que como cerveza -servidor la prefiere tostada y con doble malta- no me convence absolutamente nada pero me descubro ante el anuncio y su defensa de la inteligencia emocional.
Esa oposición geográfica sobre la que se construye se acerca -y mucho- a la Literatura.



Vámonos, amigos, al Sur, de la mano de un brujo, de El Brujo. Él también anda, anduvo más bien, dividido, enfrentado, por las palabras.

sábado, 25 de junio de 2011

lunes, 20 de junio de 2011

(Casi) todo preparado



Negrita

Mañana martes, 21 de Junio, se inaugura Mira lo que escribo, una exposición de micros ilustrados.




No sé en qué medida estas pequeñas historias estarán expuestas y en qué medida escondidas, refugiadas en esta remodelada capilla de un antiguo monasterio de clarisas.
Estamos tan infoxicados que dudo –muy- mucho que los carteles, la publicidad que hemos hecho desde la Red -como el evento en Facebook- tengan el suficiente poder de convocatoria.
Confío en que el calor, la casualidad o, incluso, el error atraigan a algunos lectores hasta esta sala; que la curiosidad o, al menos, la cortesía los animen a leer, a mirar.
Los autores andaremos por allí, discretos, mimetizados, atentos a cualquier gesto de complicidad de los visitantes. Si a alguno de ellos le robamos una sonrisa o un escalofrío esta exposición habrá sido un rotundo éxito.





Amaia Alonso
Aster Navas

sábado, 18 de junio de 2011

miércoles, 15 de junio de 2011

CONCURSO CUENTA 140: FINALISTA


Mi primera relación con las nuevas tecnologías, y de paso con el número 140, llegó con mi primer móvil. Resistiéndome a tal artilugio, sinceramente no sé porqué extraña razón, mi hermano el pequeño decidió regalarme uno. Hoy no lo veo como imprescindible, y de hecho lo uso poco, pero me ha servido de ayuda y me ha dado libertad en muchas ocasiones. Gracias a él hemos podido disfrutar de una vida activa y de calidad habiendo podido estar en contacto con los pequeños y con los mayores que dejábamos atrás.



140 caracteres son los que admite un SMS de móvil y os aseguro que yo, con mi familia y amistades, los he explotado muchas veces. Sobre todo en viajes. También recuerdo cuando, junto con algunos componentes del foro, participé en un concurso de micros vía móvil. O sea, el máximo fueron los 140 caracteres. Fue la primera vez que utilicé los acentos para escribir un mensaje en un móvil. Vamos, fue cuando descubrí que existían en el mismo.



La siguiente referencia a este número 140 fue a través de los comentarios de los habitantes virtuales de Twitter. La vía fue el blog de nuestro compañero Armando Rodera. En esta red social se comunican en no más de 140 caracteres a los que se denomina tweets. Apuestan por la brevedad, eligen el microtexto, optan por la línea concisa y veloz, por los cohetes, que diría Baudelaire. Que los mensajes sean de tan solo 140 caracteres puede parecer una gran limitación pero en la práctica ha resultado ser de gran éxito en Twitter y en el mundo de las redes sociales. Este tamaño permite que los tweets sean enviados y recibidos por telefonía móvil consiguiendo así que los usuarios interactúen de forma más rápida y con noticias o sucesos actuales.


Por otro lado, se empieza a hablar de la Generación 140. Los tiros van hacia los jóvenes. Sin embargo yo, no tengo remedio, ya me siento parte de la misma.



Comprobado que escribir en esa cantidad se trata de la búsqueda de una vida, de permanecer en lo simple y de resumir lo ya concreto y asumiendo, por un lado, que hace falta más tiempo para escribir menos, y por otro lado, que todo se puede expresar si se tiene la facilidad y la paciencia requerida, me puse manos a la obra y decidí participar en el concurso semanal CUENTA 140 del periódico digital El Cultural. La suerte quiso que otro número-luego lo entenderéis-me llevaría a ser finalista de la última semana.
Cuenta 140 es un desafío semanal conducido por el escritor Montero Glez. donde se demuestra la maña para contar una historia en 140 caracteres. Lo contado ha de estar en relación con el tema dispuesto en la página http://www.elcultural.es/blogs_comentario/Cuenta_140/15/26776/La_sombrilla. El premio es un libro. Y es un concurso muy inmediato pues entre los que van participando el tal Montero, casi al día, va comentando los que pasan a la final. Si os interesa, en la página web del periódico digital El Cultural podéis leer las bases.
Con ocasión de la celebración de las feria del libro por distintas capitales, la última semana el tema fue La feria. Mandé, en días diferentes, los cuatro microrelatos que adjunto. El seleccionado fue el último.


1.-Busqué con insistencia en las casetas de la feria. Ansiaba conseguir la firma motivo de ensoñación en mis alboradas. El director del banco no hizo acto de presencia.

2.-Oyó que la feria iba por barrios. Sin mejor quehacer, está en el portal de su vivienda a ver si le compran los libros usados en la facultad.

3.-Cuando se prestó a firmar en una caseta de la feria nadie supo que sería en la de las vanidades. Su libro lo había escrito un negro.
4.-Quedaron en la caseta número 69. Tras comprar el kamasutra desaparecieron de la feria.





Como veréis, el picarón 69, un libro por si a alguién le falla la imaginación y que pillé a Montero un poco descuidado por la hora y el tema, me alzó finalista. El resto los podéis leer en el siguiente enlace La feria-finalistas.

La verdad es que me ha hecho ilusión llegar a la final, siendo además la segunda vez que participaba. Sin embargo, ver la genialidad e imaginación de los compañeros de viaje creo que ya es un gran premio en sí mismo. De los compañeros del foro, Maribel se lleva la palma siendo varias veces finalista y además ganadora, tal como ella nos explicó en su blog Ocurrió en febrero. También José Antonio, de El mirador, llegó a la final en alguna ocasión anterior. Si os animáis, esta semana el tema es La sombrilla.


La música que acompaña esta entrada suena ultimamente por todos los medios. Me gustó mucho la primera vez que la oí. Sustituir ese tú, que tanto se repite a lo largo de la canción, por la Literatura y queda casi perfecta.


domingo, 12 de junio de 2011

SERGIO ARRIETA: AL BORDE DEL TIEMPO AZUL

Tras días de eventos lúdico-académicos varios, corrección de exámenes y ya pasada la presión de la primera convocatoria de selectividad de mi alumnado, agradecí la llamada de Mari Carmen para invitarme a acompañarla a la presentación del último libro del escritor marsellés, residente en Madrid y con raíces vascas, Sergio Arrieta. Su poemario AL BORDE DEL TIEMPO AZUL (Nautical Unión Works, S.L.) había visto recientemente la luz y nos lo iba a acercar a la grandiosidad de nuestro Mar Cantábrico.

Con la intensa campaña de difusión de la plataforma NETWRITERS, llevada a cabo entre los escritores vascos por nuestra compañera de foro Mari Carmen, yo escuché por primera vez el nombre de Sergio Arrieta. Recuerdo la ilusión en la cara de Mari Carmen ante la respuesta incondicional del mismo a colaborar en el lanzamiento de la citada plataforma. Tal como se desarrollaron los acontecimientos en aquel momento, ya se intuía que se trataba de un ser especial al que además íbamos a conocer por sus habituales visitas a la capital vasca y a Ortuella, pueblo situado a escasos 5 kilómetros de Portugalete, en el que la familia tiene una vivienda y cuyo entorno natural próximo del Barracón le sirvió de inspiración para llevar a cabo una de sus primeras poesías. Ya con cerca de trece años, el final de la lectura en clase de una obra de Baudelaire, había quedado marcado el inicio de su camino por el mundo literario.
Por fin, antesdeayer viernes, Sergio Arrieta arribaba a La Casa del Libro de Bilbao a presentarnos su obra. El escaparate de la librería no dejaba lugar a dudas.


La presentación era a las 7:30. Sin embargo nosotras a primera hora de la tarde ya estábamos en la capital dispuestas a aprovechar la circunstancia para dar también una vuelta por el Parque del Arenal, lugar de ubicación de la Feria del Libro. La casualidad hizo que en plena calle nos encontrásemos con Sergio. Yo había visto la foto de su perfil foto en el blog http://www.denislortecia.blogspot.com/ y no hubo duda al reconocerle. Por cierto que os recomiendo visitar el blog. Es el único que de momento he visto en la red totalmente bilingue castellano-francés. Sergio había quedado con su antiguo editor y amigo, Alex Oviedo. Este iba a hacerle la presentación en ausencia, por motivos hospitalarios, de los editores Juan Nicolau y Ángeles de la Riva. Previo a la misma, procedía un cambio de impresiones sobre el libro. De mientras, nosotras nos dirigimos a dar una vuelta por la feria del libro. De camino observamos lo que aún queda como representación de la acampada de 15M. Unas cuantas tiendas de campaña protegidas con plásticos por las lluvias de los últimos días y ya solo vestigios de la gran acampada a la que yo asistí durante la primera semana inicial.

Ya en la feria pudimos comprobar que, para ser avanzada la tarde, el panorama era desolador por la ausencia de gente. El miedo ante la crisis económica actual nos mostraba unas casetas casi vacías. En las mismas, más curiosos que compradores. Muchas e interesantes habían sido las actividades-tertulias, exposiciones, presentaciones de libros, firmas de autores…-llevadas a cabo desde la lectura del pregón por parte de Ana María Matute el pasado 2 de junio. Tras revisar alguna de las múltiples novedades procedíamos a tomar un café en una terraza al aire libre. A la misma se incorporaba nuestra compañera Toñi.

Ya en el interior de la librería Sergio, arropado por Alex en el escenario, un buen pilón de amigos en el aforo y alguna persona anónima con interés por conocerle a él y a su obra, con su presencia y su gesto siempre risueño empezó a invadir el espacio. Alex hizo reseña del recorrido literario y personal del escritor dando paso a las palabras del mismo. Sergio nos leyó un discurso que traía preparado. Fue muy ilustrativo y quedó muy claro que su intención era no dejarse nada en el tintero.


Para que os hagáis una idea, extraigo unas frases literales del mismo:
“La poesía es ave libre que vuela muy por encima de las ideologías. Sí, es un pájaro fantástico que canta para todos los humanos sin dejar gritar ninguna inhumanidad. Porque la poesía debe ser apolítica, pero profundamente comprometida con lo humano.”

“Podría decirse que mi poemario descansa en tres pilares: el misterio de la mar y de la mujer, unidas ambas por una extraña alianza azul, mi profunda preocupación por los derechos humanos, los cuales constituyen desde siempre (y me temo que para siempre) una tierra que conquistar. Y el tercer pilar de este poemario es una defensa férrea del género poético, bien sea en papel o bien en otros soportes.”

“Una de las revoluciones pendientes, es la cultural. No creo en la sangrienta, a pesar de que nací en el país que la inventó. Me gusta más la revolución lenta, interna, que cala en tu mente y tu corazón al igual que el sirimiri. Y el mundillo literario, con sus premios amañados, críticos (no todos, claro) que desprecian por ejemplo a los escritores de la periferia, amiguismos que a menudo desembocan en la edición de libros mediocres, sí, ese mundillo literario enfermizo y en crisis él también, necesita un 15 M.”

“Si alguien (y suele pasar a menudo) pone en entredicho la utilidad de la poesía en nuestros tiempos, recordadle que ella es y será una eterna agonizante. Repito: agonizante. Pero también repito: eterna. (...) Pero sobre todo recordadle a ese escéptico que sabemos cómo es nuestro mundo, habiendo existido desde tiempos remotos este género universal. Y nunca sabremos cómo sería de no haber existido”


Posteriormente pasó a relatarnos de que iba su libro. Comenzó con una pregunta. ¿Quién, ante la serenidad de un puerto, no se ha sentado en un muelle para bajar en sí, hasta alcanzar su propio recinto de calma?

Este poemario se adentra en el puerto geográfico y en las escalas interiores, fundiéndolos en una reflexión que podría ser el balance de un fin de era.
A continuación nos habló de las dos partes en las que está dividido el mismo.

Puerto Viejo (Primera parte)

Una nave sale de un lugar donde no se sabe lo que ha pasado, aunque se intuye que ha sido una tragedia. Sus pasajeros lucharán contra los elementos durante una larga travesía, pero también contra los dolorosos recuerdos que todos comparten. A lo largo de este viaje, experimentarán un cambio profundo. Paulatinamente, analizarán lo sucedido antes de su huida y proyectarán nuevos sueños en sus porvenires. Tiempos futuros donde cobran toda su importancia el respeto a la Vida, la Infancia, la Poesía...

Puerto adentro (Segunda parte)

La llegada a otro lejano puerto representará para ellos un segundo nacimiento, aunque invertido: en lugar de salir de entrañas, penetran en una matriz, a “aguas cerradas” Será el desenlace de su transformación. Tampoco se sabe lo que ha ocurrido en el lugar desconocido donde atracan, pero aquí también todo queda por reconstruir. Alrededor del puerto, así como de los corazones. Poco a poco, al hilo de los poemas, el lector presenciará la reconquista de la vida y del amor en tierra.
Mari Carmen, con sensibilidad y emoción, procedía a leer dos poemas contenidos en el libro. A su lado, Carmen Pardo, su profesora del curso de lectura poética desarrollado a lo largo del año pasado.

Percibimos en ese momento que con la lectura del libro seguro que cada uno se encontraría a si mismo en alguna de las azuladas y seguro que atemporales poesías. A modo de aperitivo dejo una de ellas:

ES ADONDE VOY

Mira, acércate. Más acá.
Soy aquel punto en el globo,
en las ondas, en un barco, ven.
Hasta el casco de mi cerebro.
Pasa el hueso de madera,
verás otros mares y humores, verás
en qué negrura me ahogo.
Pero no te asustes ni detengas.
Atraviesa ese barroco magma,
navega sin morir, sin llorar,
todo terrible viaje llega a su fin.
¡Venga, un esfuerzo más!
En esa calígine hecha agua viva,
verás un resplandor. Entra.
Descansa. Has llegado, arribado.
En él verás un acantilado,
un crisol de cristal sin horizontes.
Déjate caer, beber el vacío.
Flotarás hasta el único fin
del viaje: ser humano.
Es de donde vengo,
es adónde voy.


A continuación se abrió al coloquio y la posibilidad de no dejar ninguna pregunta nuestra en el tintero. Sergio se entregó totalmente. Estuvo muy próximo y podríamos decir que íntimo respecto a sus confesiones. Se encontraba cómodo y nosotros también. Supimos lo que pensaba respecto a la mujer, a la cultura, a la política, a su educación... Se podría decir que no tuvo ningún pudor en desnudar lo que se percibía como un alma sensible y capaz de llegar a su público en distancias cortas. Distancias que dejaron de existir con la firma del libro.


La vida nos depara sorpresas insospechadas. Una de ellas es que Sergio y yo a lo largo de nuestra en juventud, y yo posteriormente con mis niños, recorrimos los mismos suelos del entorno del barrio Urioste. Es curioso que una parte de las familias de ambos fueran del mismo pueblo. Él me comentó que por esas campas había cogido muchos pájaros. Y es verdad que antaño había tantos que la mascota de Urioste es un pájaro pardillo. Ayer, 11 de junio, día de San Bernabé patrono de Urioste, estuve merendando en la huerta de los tíos. Sergio como sé que pasarás por aquí seguro que te hará ilusión ver el pardillo que ha presidido la plaza del pueblo a lo largo de todas las fiestas.

Por último, quisiera hacer una reflexión personal sobre lo que ha cambiado mi vida debido a mi nueva relación con la Literatura. Tiempos atrás, yo leía algún libro de vez en cuando y acaso, por casualidad, llegaba a conocer al autor en algún evento. Ahora, primero conozco al autor que, además, me presenta su libro. Me escribe en el mismo una frase que directamente es un bello sueño y por último me encuentro al lado del autor, en plena movida bilbaina en la que, a son de txakolí, nos dieron las 10.


Gracias Sergio por la oportunidad y el momento. Te deseo compradores, en cantidad y de calidad, para tu libro. Asimismo, espero que en tu nuevo camino hacia la traducción, dejando de momento a un lado la docencia, te proporcione esa estabilidad necesaría para poder seguir plasmando tus sentimientos y sensaciones con ese gusto e intimismo que te identifican. Se me olvidó preguntarte que música te gustaba. Así que me la he jugado y acompaño esta crónica con una bella balada de un compatriota tuyo que siempre me ha fascinado, Charles Aznavour. Qui?